¿Por
qué la minería en la República Argentina?
Seguramente
que es importante saber si el país cuenta con recursos
minerales para entender por qué debemos desarrollar
la minería. Históricamente, la minería,
fue el recurso precursor de muchas medidas de ordenamiento
institucional y, sin embargo, no ha recurrido a esta riqueza
para sumarlo al desarrollo nacional. Tomó la decisión
de ser un país agrícola-ganadero y mucho tiempo
este sector ha sido el sostén de nuestra economía.
Periódicamente, sin embargo, distintas provincias
y, en particular, provincias del norte y de la Región
de Cuyo, reclamaban por una decisión política
que les permitiera contar con mayores posibilidades de progreso
para su población. La minería era tema que
resurgía esporádicamente. No faltaban pensadores
y políticos que señalaban el valor que significaría
definir el aprovechamiento de la riqueza minera. Decía
Sarmiento, el gran político sanjuanino, cuando presidente
de los argentinos y, más aún, cuando gobernador
de su San Juan natal, que bregar porque los recursos minerales
formaran parte del desarrollo de los argentinos era un deber
de gobernante. Fue Sarmiento el que dijo: “Denme la
oportunidad de utilizar el recurso para asegurar el progreso
de los sanjuaninos”.
Los
riojanos deberían considerar, hoy sobre todo, que
han ratificado la vigencia de la política minera
de Estado y que no dudan de la importancia de este recurso,
que su gran pensador, Joaquín V. González
era el más decidido de los políticos de su
época en que expresaba su fuerte apoyo a la minería.
Su legado histórico es necesario repetirlo, una y
otra vez, para entender mejor porque la minería es
importante, si en verdad queremos progresar recurriendo
a los factores de nuestra riqueza territorial.
En
consecuencia, es importante saber que, cuando la minería
era un hecho débil en las intenciones de quienes
gobernaban el país, parecía no representar
una necesidad regional de la economía nacional. Sin
embargo, cuando el curso de los acontecimientos, sobre todo
a nivel mundial, modificó las diferentes políticas
económicas vigentes y se inició la etapa de
las definiciones respecto del futuro desarrollo del país,
aparecieron las preocupaciones por el desigual aprovechamiento
de los recursos naturales que poseemos y por el desigual
desenvolvimiento social de las comunidades del interior
del país.
Aparecieron
los nuevos líderes del pensamiento político
minero del país y una nueva generación de
profesionales que sostuvieron que había llegado la
hora de la minería, convergieron en una decisión
por despejar las dudas que sobrecargaba el sector impedido
por desarrollarse, por carecer de ventajas comparativas
que, en el tiempo actual, se le ha reconocido, dado el desarrollo,
el progreso y la superación permanente de los problemas
que sufre la humanidad. Hoy la minería es parte importante
como el agua, la energía y los alimentos con que
el hombre vive y se desarrolla.
Por
otra parte, las circunstancias actuales nos plantean una
oportunidad histórica, la de sostener que la minería
responde a las grandes transformaciones que se han producido
en el mundo, sobre todo a la caída del “Muro
de Berlín” y el derrumbe de la Unión
Soviética, que han permitido un permanente crecimiento
de regiones que, en largo tiempo, no pudieron superar los
estados de estancamiento y de recesión y que tuvieron
la oportunidad de hacerlo ante la evidencia de los hechos.
Puntualicemos las razones:
1.-
La situación mundial y la lucha contra la pobreza
y las desigualdades.
2.-
El concepto de Nación, sus instituciones y las políticas
de complementariedad que se
han dado en cada caso, plantean y exigen una voluntad de
cambio permanente.
3.-
El derecho inalienable de subsistencia y de derecho humano,
debe recurrir al uso
racional de los recursos de la tierra. Los nuevos conceptos
de sustentabilidad,
sostenibilidad y responsabilidad en las relaciones con las
comunidades aseguran el
bienestar de la sociedad.
4.-
La economía, los mercados, los beneficios del intercambio
y la comercialización
favorece la aparición de las grandes inversiones
y el uso de las nuevas tecnologías que,
un país como el nuestro, debe saber aprovechar.