Edición 369 - JULIO 2010


¿Por qué la minería en la República Argentina?

Seguramente que es importante saber si el país cuenta con recursos minerales para entender por qué debemos desarrollar la minería. Históricamente, la minería, fue el recurso precursor de muchas medidas de ordenamiento institucional y, sin embargo, no ha recurrido a esta riqueza para sumarlo al desarrollo nacional. Tomó la decisión de ser un país agrícola-ganadero y mucho tiempo este sector ha sido el sostén de nuestra economía. Periódicamente, sin embargo, distintas provincias y, en particular, provincias del norte y de la Región de Cuyo, reclamaban por una decisión política que les permitiera contar con mayores posibilidades de progreso para su población. La minería era tema que resurgía esporádicamente. No faltaban pensadores y políticos que señalaban el valor que significaría definir el aprovechamiento de la riqueza minera. Decía Sarmiento, el gran político sanjuanino, cuando presidente de los argentinos y, más aún, cuando gobernador de su San Juan natal, que bregar porque los recursos minerales formaran parte del desarrollo de los argentinos era un deber de gobernante. Fue Sarmiento el que dijo: “Denme la oportunidad de utilizar el recurso para asegurar el progreso de los sanjuaninos”.

Los riojanos deberían considerar, hoy sobre todo, que han ratificado la vigencia de la política minera de Estado y que no dudan de la importancia de este recurso, que su gran pensador, Joaquín V. González era el más decidido de los políticos de su época en que expresaba su fuerte apoyo a la minería. Su legado histórico es necesario repetirlo, una y otra vez, para entender mejor porque la minería es importante, si en verdad queremos progresar recurriendo a los factores de nuestra riqueza territorial.

En consecuencia, es importante saber que, cuando la minería era un hecho débil en las intenciones de quienes gobernaban el país, parecía no representar una necesidad regional de la economía nacional. Sin embargo, cuando el curso de los acontecimientos, sobre todo a nivel mundial, modificó las diferentes políticas económicas vigentes y se inició la etapa de las definiciones respecto del futuro desarrollo del país, aparecieron las preocupaciones por el desigual aprovechamiento de los recursos naturales que poseemos y por el desigual desenvolvimiento social de las comunidades del interior del país.

Aparecieron los nuevos líderes del pensamiento político minero del país y una nueva generación de profesionales que sostuvieron que había llegado la hora de la minería, convergieron en una decisión por despejar las dudas que sobrecargaba el sector impedido por desarrollarse, por carecer de ventajas comparativas que, en el tiempo actual, se le ha reconocido, dado el desarrollo, el progreso y la superación permanente de los problemas que sufre la humanidad. Hoy la minería es parte importante como el agua, la energía y los alimentos con que el hombre vive y se desarrolla.

Por otra parte, las circunstancias actuales nos plantean una oportunidad histórica, la de sostener que la minería responde a las grandes transformaciones que se han producido en el mundo, sobre todo a la caída del “Muro de Berlín” y el derrumbe de la Unión Soviética, que han permitido un permanente crecimiento de regiones que, en largo tiempo, no pudieron superar los estados de estancamiento y de recesión y que tuvieron la oportunidad de hacerlo ante la evidencia de los hechos. Puntualicemos las razones:

1.- La situación mundial y la lucha contra la pobreza y las desigualdades.

2.- El concepto de Nación, sus instituciones y las políticas de complementariedad que se
han dado en cada caso, plantean y exigen una voluntad de cambio permanente.

3.- El derecho inalienable de subsistencia y de derecho humano, debe recurrir al uso
racional de los recursos de la tierra. Los nuevos conceptos de sustentabilidad,
sostenibilidad y responsabilidad en las relaciones con las comunidades aseguran el
bienestar de la sociedad.

4.- La economía, los mercados, los beneficios del intercambio y la comercialización
favorece la aparición de las grandes inversiones y el uso de las nuevas tecnologías que,
un país como el nuestro, debe saber aprovechar.