EDICIÓN N° 368 - JUN IO 2010


San Juan, una política minera que abre las puertas del progreso

La III Exposición y Seminario Internacional: SAN JUAN FACTOR DE DESARROLLO DE LA MINERIA ARGENTINA, que ha tenido una extraordinaria concurrencia del pueblo, en sus más diversos niveles sociales y que ha puesto en evidencia, mucho más cercana a la verdad de los hechos, la significación que tiene una actividad industrial como la minería para una sociedad que ha buscado en largo tiempo los caminos del progreso, se ha constituido en una respuesta a todas las preocupaciones que ha diario se expresan al observar la evolución de la minería.

¿Cuántos interrogantes se han planteado desde la aparición del primer proyecto minero, que se ha dado en el país? Cientos, miles. Todos cargados de susceptibilidades y de concomitantes presunciones de desconfianza frente a una realidad que daba lugar a la apertura del progreso. En realidad, debemos preguntarnos: ¿Qué hay detrás de la expansión y el crecimiento? ¿Qué hay detrás de la apertura de fuentes de trabajo, de las soluciones que llegan hasta las capas sociales que han esperado largo tiempo para superar sus problemas de retraso y de pobreza? La respuesta es una clara evidencia: Está vigente una política minera de Estado. Aún más, está implícita en esta política minera, la vocación de gobernante y la pasión de un sanjuanino, como es el gobernador José Luis Gioja.

“Los sanjuaninos haremos y produciremos donde tengamos ventajas comparativas”, señaló el gobernador Gioja permanentemente. Y evidentemente, San Juan produce minería allí donde el recurso está consustanciado con la realidad social que vive la comunidad. Produce bajo los rasgos que hoy definen la producción y la competitividad. Es cierto que en la actualidad cada país recurre a sus bienes públicos, definidos por su valor intrínseco y por el valor que representa para la sociedad. Y en este sentido – se ha señalado frecuentemente – Argentina es el país que define claramente la condición de un posicionamiento sostenido de recursos, tanto en el campo agrícola-ganadero como en las regiones que la geología la posesiona como poseedora de recursos minerales mundialmente reconocidos.

Esta realidad intrínseca del país se ha querido poner en tela de juicio con la recurrencia a una diversidad de motivaciones y sin ningún argumento que tenga cierto carácter de seriedad. Se desconoce que la actividad de la extracción de minerales a gran escala, produce significativos impactos sobre la economía, la estructura social, la infraestructura de las comunidades humanas, convirtiéndose en creadora de fuentes de trabajo y promoviendo la seguridad en las asentamientos poblacionales, generando riqueza al mismo tiempo en un proceso moderno, como actividad sustentable y con una seguridad absoluta en el control y el cuidado del medio ambiente.

Esta realidad se vive en la provincia de San Juan. La movilidad social es evidente, particularmente en las regiones mineras, donde el quehacer económico promueve distintas maneras de encarar el progreso. La gente se preocupa por mejorar su nivel de vida, por asegurar el bienestar de su familia, por tener la certeza de que sus hijos van a la escuela, por saber que tiene el futuro asegurado.

Nuestra presencia en San Juan y la organización de la III Exposición y Seminario Internacional ha motivado aún que la gente se acerque a la minería, el recurso que la política minera de Estado y la decisión de su gobierno, ha hecho posible que, en cada jornada, el sanjuanino se sienta seguro de su porvenir.