San
Juan, una política minera que abre las puertas del
progreso
La
III Exposición y Seminario Internacional: SAN JUAN
FACTOR DE DESARROLLO DE LA MINERIA ARGENTINA, que ha tenido
una extraordinaria concurrencia del pueblo, en sus más
diversos niveles sociales y que ha puesto en evidencia,
mucho más cercana a la verdad de los hechos, la significación
que tiene una actividad industrial como la minería
para una sociedad que ha buscado en largo tiempo los caminos
del progreso, se ha constituido en una respuesta a todas
las preocupaciones que ha diario se expresan al observar
la evolución de la minería.
¿Cuántos
interrogantes se han planteado desde la aparición
del primer proyecto minero, que se ha dado en el país?
Cientos, miles. Todos cargados de susceptibilidades y de
concomitantes presunciones de desconfianza frente a una
realidad que daba lugar a la apertura del progreso. En realidad,
debemos preguntarnos: ¿Qué hay detrás
de la expansión y el crecimiento? ¿Qué
hay detrás de la apertura de fuentes de trabajo,
de las soluciones que llegan hasta las capas sociales que
han esperado largo tiempo para superar sus problemas de
retraso y de pobreza? La respuesta es una clara evidencia:
Está vigente una política minera de Estado.
Aún más, está implícita en esta
política minera, la vocación de gobernante
y la pasión de un sanjuanino, como es el gobernador
José Luis Gioja.
“Los
sanjuaninos haremos y produciremos donde tengamos ventajas
comparativas”, señaló el gobernador
Gioja permanentemente. Y evidentemente, San Juan produce
minería allí donde el recurso está
consustanciado con la realidad social que vive la comunidad.
Produce bajo los rasgos que hoy definen la producción
y la competitividad. Es cierto que en la actualidad cada
país recurre a sus bienes públicos, definidos
por su valor intrínseco y por el valor que representa
para la sociedad. Y en este sentido – se ha señalado
frecuentemente – Argentina es el país que define
claramente la condición de un posicionamiento sostenido
de recursos, tanto en el campo agrícola-ganadero
como en las regiones que la geología la posesiona
como poseedora de recursos minerales mundialmente reconocidos.
Esta
realidad intrínseca del país se ha querido
poner en tela de juicio con la recurrencia a una diversidad
de motivaciones y sin ningún argumento que tenga
cierto carácter de seriedad. Se desconoce que la
actividad de la extracción de minerales a gran escala,
produce significativos impactos sobre la economía,
la estructura social, la infraestructura de las comunidades
humanas, convirtiéndose en creadora de fuentes de
trabajo y promoviendo la seguridad en las asentamientos
poblacionales, generando riqueza al mismo tiempo en un proceso
moderno, como actividad sustentable y con una seguridad
absoluta en el control y el cuidado del medio ambiente.
Esta
realidad se vive en la provincia de San Juan. La movilidad
social es evidente, particularmente en las regiones mineras,
donde el quehacer económico promueve distintas maneras
de encarar el progreso. La gente se preocupa por mejorar
su nivel de vida, por asegurar el bienestar de su familia,
por tener la certeza de que sus hijos van a la escuela,
por saber que tiene el futuro asegurado.
Nuestra
presencia en San Juan y la organización de la III
Exposición y Seminario Internacional ha motivado
aún que la gente se acerque a la minería,
el recurso que la política minera de Estado y la
decisión de su gobierno, ha hecho posible que, en
cada jornada, el sanjuanino se sienta seguro de su porvenir.