EXPLORACIÓN
El
termómetro de la industria minera

En materia minera, la exploración es el referente
por excelencia de cual es el status de esta industria
Sin
duda alguna que la puesta en funcionamiento de un proyecto
minero es la última etapa, la instancia definitiva,
la culminación de procesos que han demandando años
de desarrollo, millones de desembolso, y la contratación
de proveedores de bienes y servicios especializados, capaces
de satisfacer necesidades en las condiciones más
extremas.
Tal
como se indica en el párrafo anterior, la producción
de una mina es el comienzo de la generación de
ingresos por ventas de minerales y metales, los cuales
pueden ser procesados en sitio o derivados a fundiciones
y refinerías.
Pero
el comienzo (la génesis por la cual se llega a
la producción), por el cual se finaliza en el inicio
de las voladuras, las palas hidráulicas cargando
el material en los camiones volcadores, el traslado de
los mismos a los circuitos de trituración, molienda,
para posteriormente ser tratado en la planta de procesamiento
y la obtención de un concentrado o metal doré
es una palabra clave en la industria: EXPLORACIÓN.

Por
definición, la exploración es “el
acto de buscar con el propósito de un descubrimiento”;
en el caso que nos atañe es la búsqueda
para descubrir minerales y metales.
Cuando
la mina comienza con su producción no todo termina
allí, porque está la exploración
de mina, es decir la expansión y/o extensión
de mineral en la zona aledaña.
Al
tratarse de un recurso finito, el ciclo de vida de una
mina está acotada por ello mismo: la cantidad de
mineral existente, o aquel que puede ser explotado en
términos económicos. La amplia actividad
minera durante el último siglo ha hecho que el
descubrimiento de nuevos yacimientos se convierta en una
misión cada vez más difícil.

Para
sortear el problema (realidad) descripto en el párrafo
anterior también se encuentra la exploración,
pero con la diferencia de que en el Siglo XXI la ciencia
ha evolucionado magníficamente, y la minería
se ha visto beneficiada por el desarrollo de nuevas tecnologías
y la aplicación de nuevas técnicas que permiten
el descubrimiento, y la posterior explotación de
oro y cobre con leyes menores a 1 g/t y 1%, respectivamente
y en forma rentable.
 |
La
demanda de minerales y metales aumenta año
tras año, y la oferta no puede estar a la altura
de las circunstancias, lo que ha impulsado a los commodities
a cotizaciones nunca antes vistas, y de esta manera
las empresas mineras han aumentado sus presupuestos
exploratorios, de la misma forma en que hay más
fondos disponibles en los mercados para el sector
minero. |
Según
cifras de MEG (Metals Economics Group), la exploración
de metales no ferrosos durante el año 2007 fue
de US$10.500 millones. Desde luego que los presupuestos
exploratorios se condicen con la cotización de
los commodities: desde comienzos de la década pasada
los presupuestos exploratorios aumentaron a un ritmo constante
y sostenido para lograr un máximo de US$5.200 millones
en 1997, para decaer a un mínimo de US$1.900 millones
en 2002. La cifra correspondiente a 2007 superó
en un 40% a los US$8.500 millones observados en 2006,
lo que demuestra la importancia de la exploración
no solamente como actividad para el descubrimiento de
nuevas reservas, sino como reflejo de la industria minera
global.
Por
supuesto que la euforia exploratoria ha llevado a que
los principales proveedores y contratistas de este sector
no hayan podido afrontar la demanda, por lo que están
invirtiendo fuertemente en nuevos y más avanzados
equipos, así como personal especializado. Simples
ejemplos de proveedores esenciales para la exploración
minera que se encuentran en cuellos de botella para brindar
sus servicios son perforaciones, muestreos, combustibles,
personal especializado entre otros. En el período
2004 a 2007, los gastos de perforaciones crecieron en
un 35%, geofísica entre 28% y 50%, muestreo en
un 27% y 25% en combustibles.
Al
tratar el diferente perfil de las compañías
mineras, hay que señalar que desde 2004 el presupuesto
exploratorio de las compañías mineras junior
(1) superó por primera vez al de las empresas mineras
major (2). En la actualidad, las empresas mineras junior
representan el 50% de la actividad exploratoria global.
No
está demás señalar y remarcar la
importancia del continente sudamericano para la exploración
en el sector minero. Como ejemplo de ello es la bonanza
geológica de esta región del planeta que
ha permitido la puesta en funcionamiento y sucesivas expansiones
de algunos de los mayores yacimientos mineros del mundo.
De
los US$10.500 millones erogados en materia exploratoria
global, US$2.400 millones fueron destinados a América
Latina, y el 80% de esa cifra a cinco países específicos:
México, Perú, Chile, Brasil y Argentina.
Las
perspectivas para 2008 permanecen intactas, y se estima
que el monto total en materia exploratoria podría
crecer en un 25%, debido al gran momento que está
vivenciando la industria minera, y como algunos han afirmado
la minería ya no se trataría de una industria
cíclica, sino que se estaría navegando en
un super-ciclo, cuyo principal timonel desde el sector
de la demanda es China.
En
conclusión por todo lo antes aludido, se puede
afirmar que la exploración es el termómetro
de la industria minera.
(1)
Minera Junior: empresas mineras cuya única fuente
de financiamiento de exploraciones es a través
del denominado equity financing o capital accionario,
y con ingresos por ventas menor a US$50 millones
(2) Minera Major: empresa minera cuyo ingreso anual por
la venta de metales supera los US$500 millones, lo que
implica que posee la capacidad financiera para poder desarrollar
una mina propia de tamaño relevante.