Edición 386 - DICIEMBRE 2011


Antes de perforar

La geofísica es una herramienta que nos brinda conclusiones previas sobre el terreno que vamos a analizar. Sin la aplicación de la geofísica, las perforaciones serán al azar

Es un concepto que se lo escucha muy frecuentemente, particularmente en el transcurso de las tareas de campo para encontrar anomalías. Se expresan distintos métodos, pero por lo general no estamos seguros. Por lo que podemos iniciar preguntándonos ¿De qué se trata la geofísica?

Adolfo D. Castro, Ph.D. del Área Geología y Manejo de Aguas de Golder Associates Argentina nos aproxima a la historia y posterior concepto de lo que es la geofísica: “Casi tres siglos han pasado desde que Pierre Bouguer publicara sus observaciones acerca del efecto de la atracción que grandes masas de terreno ejercen sobre un péndulo libre. Era previsible que los enormes cuerpos montañosos andinos causaran una desviación de la plomada, pero Bouguer encontró un comportamiento anómalo: la pequeña masa del péndulo se desviaba más de lo que indicaban los cálculos previos. Así se dedujo que el espesor de la corteza terrestre es considerablemente mayor en zonas montañosas. En otras palabras, la masa de las montañas y el efecto de su densidad sobre los cuerpos cercanos, es factible de ser medido y esa magnitud sirve para indicar propiedades (naturaleza, forma, extensión) de entes que no son directamente visibles.”

De este modo, es posible comprender experimentalmente el planeta que habitamos. Pero también hay dos tipos de Geofísica; aquella que es Pura, y la restante que se denomina Aplicada.

La Geofísica Pura comprende el estudio de la Tierra como un todo: “Esta opción nos permite: investigar el interior del Planeta, su magnetismo, su conformación y el estado en el cual se encuentra. Pero además, nos acerca al estudio de fenómenos más superficiales que se relacionan íntimamente, como lo son: los terremotos y el porqué de ellos, el movimiento de los continentes, la expansión de los fondos oceánicos, la generación de corteza en el mecanismo de una TIERRA móvil y dinámica y el efecto que tiene las diferencias de temperaturas en su interior”, nos informa el Licenciado Arturo Guell Quiroga, Jefe del Departamento de Geofísica y Astronomía de la Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de San Juan.

Por su parte, la Geofísica Aplicada es una parte de la Geofísica que utiliza los principios básicos de la ciencia para estudiar la parte más superficial del planeta, a fin de descubrir y cuantificar reservas de interés económico para su posterior explotación, tales como: los yacimientos minerales, depósitos de petróleo y gas, reservas de aguas subterráneas.

No escapan a ésta parte el estudio geotécnico desde el ángulo de la Geofísica, que nos permitirá saber sobre qué tipo de terrenos debemos implementar las grandes obras, como túneles, diques, puentes, etc. a fin de preservar su estabilidad y nuestra seguridad.

Guell Quiroga señala que hay distintos métodos utilizados para aplicar la Geofísica, quien los detalla a continuación.


Figura 1

Los Métodos Eléctricos (Figura 1) se basan en el estudio de la conductividad (o su inverso la resistividad) del terreno, mediante dispositivos relativamente simples: un sistema de introducción de corriente al terreno, y otro de medida de la resistividad/conductividad. Se utilizan para identificar materiales de diferentes conductividades: por ejemplo, los sulfuros suelen ser muy conductores, al igual que el grafito. También se utilizan mucho para la investigación de agua, debido a que las rocas que contienen agua se hacen algo más conductoras que las que no la contienen, siempre y cuando el agua tenga una cierta salinidad que la haga a su vez conductora.Los Métodos Electromagnéticos (Figuras 2 y 3) se sustentan en el estudio de otras propiedades eléctricas o electromagnéticas del terreno. El más utilizado es el método de la Polarización Inducida, que consiste en medir la cargabilidad del terreno: se introduce una corriente eléctrica de alto voltaje en el terreno y al interrumpirse ésta se estudia cómo queda cargado el terreno y cómo se produce el proceso de descarga eléctrica. Muy utilizado para prospección de sulfuros, ya que son los que presentan mayores cargabilidades. Otras técnicas: polarización espontánea, métodos magnetotelúricos, y otros.


Figura 2


Figura 3


Figura 4

Por su parte, los Métodos Magnéticos (Figura 4) están basados en la medida del campo magnético sobre el terreno. Este campo magnético, como se sabe, es función del campo magnético terrestre, pero puede verse afectado por las rocas existentes en un punto determinado, sobre todo si existen en la misma minerales ferromagnéticos, como la magnetita o la pirrotina. Estos minerales producen una alteración del campo magnético local que es detectable mediante los denominados magnetómetros.

Los Métodos Gravimétricos (Figuras 5 y 6) radican en la medida del campo gravitatorio terrestre y, al igual que en el caso anterior, puede estar modificado de sus valores normales por la presencia de rocas específicas, en este caso de densidad distinta a la normal. El gravímetro es el instrumento que se emplea para detectar estas variaciones y por la influencia que presentan las variaciones topográficas requieren correcciones muy detalladas, y por tanto, también muy costosas. Esta técnica ha sido utilizada con gran efectividad en la detección de cuerpos de sulfuros masivos en Fajas Piríticas.


Figura 5


Figura 6

Los Métodos Radiométricos consisten en la detección de radioactividad emitida por el terreno, y se utilizan fundamentalmente para la prospección de yacimientos de uranio, aunque excepcionalmente se pueden utilizar como método indirecto para otros elementos o rocas.

Esta radioactividad emitida por el terreno se puede medir o bien sobre el propio terreno, desde el aire, desde aviones o helicópteros. Los instrumentos de medida más usuales son básicamente de dos tipos: Scintilómetros (también llamados contadores de centelleo) o contadores Geiger. No obstante, estos instrumentos solo miden radioactividad total, sin discriminar la longitud de onda de la radiación emitida. Más útiles son los sensores capaces de discriminar las distintas longitudes de onda, porque éstas son características de cada elemento, lo que permite discriminar el elemento causante de la radioactividad.

Por cuanto a los Métodos Sísmicos, la transmisión de las ondas sísmicas por el terreno está sujeta a una serie de postulados en los que intervienen parámetros relacionados con la naturaleza de las rocas que atraviesan. De esta forma, si causamos pequeños movimientos sísmicos, mediante explosiones o caída de objetos pesados y analizamos la distribución de las ondas sísmicas hasta puntos de medida estratégicamente situados, al igual que se hace con las ondas sonoras en las ecografías, podemos establecer conclusiones sobre la naturaleza de las rocas del subsuelo.

Se diferencian dos grandes técnicas diferentes: la sísmica de reflexión y la de refracción, que analizan cada uno de estos aspectos de la transmisión de las ondas sísmicas. Es una de las técnicas más caras, por lo que solo se utiliza para investigación de recursos de alto costo, como el petróleo.

El Jefe del Departamento de Geofisica y Astronomía de la Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de San Juan comenta que, en definitiva, “la geofísica dispone de toda una gama de herramientas distintas de gran utilidad, pero que hay que saber aplicar a cada caso concreto en función de dos parámetros: su costo, que debe ser proporcional al valor del objeto de la exploración, y la viabilidad técnica, que debe considerarse a la luz del análisis preliminar de las características físicas de este mismo objeto.”

Calicatas

A menudo, tras la aplicación de las técnicas anteriores se siguen teniendo dudas razonadas sobre si lo que se está investigando es o no algo con interés minero. Por ejemplo, puede existir una anomalía geoquímica de plomo y una anomalía de geofísica eléctrica, pero ¿será una mineralización de galena o una tubería antigua enterrada? En estos casos, para verificar a bajo costo nuestras interpretaciones sobre alineaciones de posible interés minero se pueden hacer zanjas en el terreno mediante pala retroexcavadora, que permitan visualizar las rocas situadas justo debajo del suelo analizado o reconocido. Además, estas calicatas permitirán obtener muestras más representativas de lo que exista en el subsuelo, aunque no hay que olvidar que por su pequeña profundidad de trabajo (1-3 metros, a lo sumo) siguen sin ser comparables a lo que pueda existir por debajo del nivel de alteración meteórica, dado que, precisamente las mineralizaciones suelen favorecer la alteración supergénica.

Sondeos Mecánicos

Los sondeos son una herramienta vital de la investigación minera, que permite confirmar o desmentir las interpretaciones, ya que esta técnica permite obtener muestras del subsuelo a profundidades variables. Su principal problema deriva de su representatividad, pues no hay que olvidar que estas muestras constituyen, en el mejor de los casos (sondeos con recuperación de testigo continuo) un cilindro de roca de algunos centímetros de diámetro, que puede no haberse recuperado completamente (ha podido haber pérdidas durante la perforación o la extracción), y que puede haber cortado la mineralización en un punto excepcionalmente pobre o excepcionalmente rico. No obstante, son la información más valiosa de que se dispone sobre la mineralización mientras no se llegue hasta ella mediante labores mineras. Los sondeos mecánicos son un mundo muy complejo, en el que existe toda una gama de posibilidades, tanto en cuanto al método de perforación (percusión, rotación, rotopercusión), como en lo que se refiere al diámetro de trabajo (desde diámetros métricos a milimétricos), en cuanto al rango de profundidades alcanzables (que puede llegar a ser de miles de metros en los sondeos petrolíferos), en cuanto al sistema de extracción del material cortado (recuperación de testigo continuo, arrastre por el agua de perforación, o por aire comprimido). Todo ello hace que la realización de sondeos mecánicos sea una etapa especialmente importante dentro del proceso de investigación minera, y requiera la toma de decisiones más detallada y problemática.

La incidencia de la tecnología

Ha pasado tiempo desde la ápoca de Bouguer, pero la idea de medir propiedades de la Tierra y relacionar estas mediciones con las propiedades de entidades geológicas no sólo continúa vigente, sino que ha sido protagonista de un proceso evolutivo, de la mano del avance tecnológico, de la curiosidad científica y de las necesidades de la Industria. El enlace con la Minería resulta, entonces, bastante obvio. Que el florecimiento de la Minería en los últimos decenios coincida geográficamente con el lugar de nacimiento de la Geofísica no deja de tener algo de poético.


Geófonos de componentes vertical y horizontal para sísmica de refracción

En cuanto a las técnicas geofísicas basadas en la medición de campos naturales (gravitatorio, eléctrico y magnético) hasta hace pocos años eran de ardua y ambigua interpretación. Desde Golder Associates, Adolfo Castro señala que “hoy en día, la posibilidad de realizar modelos inversos en poco tiempo gracias al crecimiento exponencial del poder de computación, posibilita generar imágenes de las “anomalías”, generalmente a escala regional, que son una guía insustituible en las primeras etapas de la exploración minera. Otras técnicas están basadas en la medición de la respuesta del terreno a perturbaciones, y entre ellas encontramos herramientas ya clásicas como la sísmica (fundamental en la exploración petrolera) y la geoeléctrica.”

“De amplia aplicación en la determinación de la posición y extensión de estructuras subsuperficiales, la sísmica de reflexión ha evolucionado desde la dificultosa y lenta elaboración de secciones sísmicas en el dominio del tiempo, para proveer hoy en día imágenes tomográficas 3D muy precisas. La sísmica de ondas refractadas se aplica en la detección de estructuras más someras y en la determinación de características geotécnicas, importantes en el proyecto de obras de infraestructura minera (presas, diques de colas, caminos, emplazamiento de plantas de tratamiento).”


Un tendido de líne sísmica en el futuro emplazamiento de un TSF

Existen ahora equipos multicanal para registrar las tres componentes del movimiento del terreno, que junto a técnicas de interpretación basadas en inversión, han acelerado enormemente el proceso de obtención de imágenes del subsuelo. Otro tanto puede decirse de la geoeléctrica clásica, consistente en principio en inyectar corriente y medir la tensión resultante de la circulación de esa corriente por el subsuelo: Los equipos modernos permiten realizar la medición de varios tendidos de electrodos en un solo paso, y la interpretación con la ayuda de medidas paramétricas, ha ido reduciendo la incertidumbre del resultado.

Las herramientas de geofísica en sondeos exploratorios es toda una especialidad. Y este es un punto vital en la evolución de la Geofísica aplicada a la minería: la especialización de profesionales y técnicos en las tareas de campaña e interpretación. La demanda de profesionales capacitados en técnicas concretas es creciente, así como la de personal auxiliar familiarizado con la metodología de obtención de buenos datos de campaña. La demanda de personal es importante y creciente, tanto por parte de las compañías mineras como (y muy especialmente) de las empresas de servicios.

En conclusión, la Geofísica evolucionó y continúa evolucionando, acompañando el avance tecnológico y científico en todas las áreas que abarca. Este es un proceso dinámico que se ve favorecido con la formación de recursos humanos especializados. Y el camino, como en todo aquello que evoluciona, es altamente promisorio.

Interpretación de Resultados

De esta forma, cada etapa de la investigación debe ir encaminada precisamente a apoyar o desmentir las interpretaciones preliminares, mediante nuevos datos que supongan una mejora de la interpretación, pero sin buscar sistemáticamente la confirmación a toda costa de nuestra idea: la terquedad puede ser muy costosa para la compañía, aunque sin ella a menudo no habría investigación minera. En definitiva, la interpretación de los resultados debe ser muy detallada, y debe buscar las coincidencias que supongan un apoyo a nuestras ideas, pero también las no coincidencias, que debe analizarse de forma especialmente cuidadosa, buscando las explicaciones alternativas que puedan suponer la confirmación o el desmentido de nuestras interpretaciones, sin olvidar que al final los sondeos confirmarán o no éstas deforma casi definitiva.

Deberían realizarse varios estudios de geofísica para que la definición de la locación de la perforación sea la más acertada asumiendo que la geofísica es un método indirecto que nos aproxima muy bien a la realidad del subsuelo, y de esta forma poder optimizar la misma.


Resistiviad en Veladero – 1997


Aeromagnetismo en Veladero – 1997


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