Litio un recurso mineral lleno de miradas

Inflación, liquidación de divisas y freno a las importaciones vienen erosionando el margen de utilidades de las empresas mineras, lo que afecta especialmente a las operaciones más antiguas, como el caso de Cerro Vanguardia. Su gerente general, Jorge Palmés, dio detalles de una situación que se puede calificar de delicada.

El gerente general de la minera santacruceña Cerro Vanguardia, ingeniero Jorge Palmés, afirmó que "los márgenes de utilidad de la minería en general y de nuestra empresa en particular, se han venido erosionando vertiginosamente en el último tiempo", y atribuyó tal situación a "una multiplicidad de factores", entre los que mencionó "los índices de inflación, los elevados salarios, la baja en el precio internacional de los commodities, el retraso cambiario y las restricciones a las importaciones" como los que más influyen.

El directivo de la minera cercana a Puerto San Julián, explicó que la inflación y el retraso cambiario "impactan doblemente sobre nuestro balance", ya que "mientras la inflación hace subir la mayoría de nuestros costos operativos, que tienen un predominante origen local, el estancamiento del tipo de cambio neutraliza e incluso disminuye el impacto que tendría en la actividad la suba del precio internacional, en el caso del oro"; y remarcó que las restricciones a las importaciones "disminuyen la productividad, porque hay áreas virtualmente paradas por falta de insumos que, por el momento, no se producen en el país".

"Hoy nuestra operación, que tendría que estar en el momento de mayor utilidad por el tiempo que hace que se encuentra en producción -indicó Palmés-, apenas llega a un margen del 15%, y muestra una clara tendencia a la baja de mantenerse el mismo panorama".

El gerente general de Cerro Vanguardia -quien a su vez es Country Manager para AngloGold Ashanti en nuestro país, socia mayoritaria del emprendimiento- advirtió que "algunos que plantean nuevos gravámenes y que sostienen que la industria se enriquece y no deja nada, creen que los 1.700 dólares por onza a que cotiza hoy el oro es un monto que las mineras se embolsan sin deducciones y con muy poco gasto, y nada dista más lejos de la realidad", y en ese sentido detalló que "en nuestro caso pagamos más de un 30% de impuestos nacionales y provinciales, a lo que se suma el 5% de retenciones a las exportaciones, que aunque no nos correspondería de acuerdo con lo establecido por la ley de Inversiones Mineras, igual tenemos que abonar, y el 6,6% de la producción va al Estado provincial, por el usufructo del yacimiento, cuya titularidad es de Fomicruz, sumado el 7,5% que recibe esta última empresa por ser socios de Cerro Vanguardia".

Según detalló el directivo, uno de los ítem que más afecta a los costos operativos es "la mano de obra, que representa más del 50%, y que seguramente seguirá aumentando", mostrando como ejemplo que las paritarias salariales de este año estuvieron en el orden del 35%. "Las restricciones a las importaciones también dificultan nuestra operatoria, porque la compañía debe pagar excesivos sobreprecios para los insumos necesarios que permitan continuar con la fuente de trabajo", agregó.

Para Jorge Palmés, de continuar así las cosas "es fácil prever que en 2014 no habrá negocio para el inversor", lo que indicó que "ya es visible para nuestra corporación, que observa con preocupación la evolución del balance de costos y utilidades, y en virtud de ello se podrían reducir considerablemente las inversiones necesarias para mantener el ritmo de nuestra operación".

"Es nuestra obligación tomar acciones inmediatas para preservar el negocio, centradas en tres elementos principales: reducción del costo operativo, aumento de la producción y disminución del aporte de capital", sostuvo el gerente de la minera, como posibles vías para paliar la actual situación.

En ese orden, explicó que la reducción de costos se daría "a través de establecer un plan de ahorro por el cual todo gasto que no debamos hacer obligatoriamente, no lo hagamos, minimizando consumos, eliminando pérdidas y recortando lo que no apunte a mejorar la productividad", y marcó como pautas justamente para mejorar la productividad, "ser más eficaces y creativos en los métodos y procesos que utilizamos para extraer y procesar el mineral, para aumentarla sin impactar los costos".

En cuanto a la necesidad de disminuir los montos de capital solicitado, Palmés explicó que la premisa será "restringir la adquisición de bienes o servicios que no producirán al menos alguno de los siguientes efectos: aumentar o preservar la seguridad de nuestra gente, producir más, cuidar el medio ambiente, o que sea un requerimiento legal".

"La situación, aunque preocupante, no es insalvable, y ya hemos demostrado en otras ocasiones que podemos recuperarnos y resguardar lo que tanto esfuerzo nos costó conseguir, esto es nuestra obligación tanto ética como profesional", afirmó el directivo, sosteniendo a su vez que "al preservar el negocio estaremos preservando puestos de trabajos, sueños y estilos de vida".

Para finalizar, Jorge Palmés recordó que en otras situaciones de crisis, la compañía pidió a las autoridades nacionales y provinciales "comprensión de la situación, para que no se tomaran medidas que compliquen el panorama", e insistió en que "sabemos manejar una crisis que incluso pone en riesgo la continuidad de Cerro Vanguardia, como ya lo hemos demostrado, pero para eso debemos centrarnos en nuestra principal obligación, que es producir con la mayor eficiencia posible, y honrar los compromisos asumidos con la comunidad", y sostuvo: "necesitamos que entiendan la situación y que quienes tienen en sus manos la decisión de reglar la actividad, sepan cómo impactará en el delicado equilibrio actual cada decisión que tomen, porque no es tiempo para decidir en forma improvisada o sin tener en cuenta todas las implicancias de cada medida".

*AIMSA - Por Roberto Mendoza - Especial para La Opinión Austral


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